El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player


 

ASOCIACIÓN DE PROFESORES DE LA UCV ES ASIMÉTRICA, NO ES GUERRA CIVIL

“En nombre de Dios y de este sufrido pueblo les ruego, les suplico, les ordeno que cese la represión” Monseñor Óscar Romero.

Entender la realidad nacional implica definir, con toda claridad, las razones que explican la situación que vivimos.

Venezuela no vive un enfrentamiento armado entre ciudadanos en lucha por el poder que es lo que caracteriza una guerra civil.

Vivimos sí, una confrontación asimétrica entre la Sociedad Civil y el Gobierno/Estado. Confrontación donde una de las partes recurre a mecanismos institucionales en defensa de sus derechos  y por la otra un Gobierno/Estado que recurre a mecanismos que van desde la utilización  de la violencia, hasta el uso de todo el poder de las instituciones del estado para imponer su dominación.

“La Revolución llegó para quedarse” no constituye una simple consigna, es la expresión de una decisión política de no entregar  cuotas de poder que pongan en juego su permanencia. “No volverán”, es la otra cara de esa misma moneda. Ejemplo de ello la intervención de la Alcaldía Metropolitana y  la destitución de alcaldes electos. Así,  las derrotas electorales sufridas por el Gobierno/Estado son  minimizadas a través de la toma de las instituciones y con la creación de estructuras paralelas financiadas por el Estado.

Mientras una de las partes recurre a mecanismos democráticos, la otra se caracteriza por el uso  y abuso del poder autoritario.

Dos hechos lejanos ponen en evidencia esa estrategia de confrontación asimétrica:


1.       El decreto 1011, del 4 de octubre del 2000,  que regulaba el ejercicio de la función docente

2.       La toma de la sala de sesiones del Consejo Universitario de la UCV (marzo del año 2001) promovida desde el gobierno.

Ambos eventos estaban dirigidos a tomar por asalto el sistema educativo para,  desde allí, convertirlo en un instrumento de dominación político-ideológica. Derrotados ambos intentos por la respuesta ciudadana, se recurre a la creación de un sistema educativo paralelo a todos los niveles, estrategia posteriormente implementada contra el gremio médico a través de la Misión Barrio Adentro.

A la natural protesta ciudadana, en defensa de sus derechos,  se contraponen las contra marchas promovidas por el Gobierno/Estado, cuya aparición temprana (año 2000),  pasaron a formar parte de una estrategia que derivó en  la conformación de  colectivos armados como instrumento intimidatorio.

El lenguaje gubernamental promueve la confrontación dentro de una estrategia comunicacional que   contiene elementos contrapuestos y contradictorios. Por una parte invitan al diálogo y por la otra  ofenden al invitado. Su campaña institucional levanta las banderas de la paz, pero el Presidente de la República usa un lenguaje de intimidación que desconoce la Constitución y los derechos humanos.

La hegemonía comunicacional, pieza esencial de esa confrontación asimétrica. El canal de todos los venezolanos convertido en canal del partido de gobierno. La censura y la autocensura caracterizan a los medios independientes y los canales internacionales informativos  sacados de la parrilla de las cableras por orden del Gobierno/Estado. Los comunicadores sociales sometidos a toda clase de persecución y atropello.

Ni el diálogo, ni la negociación, ni la protesta pacífica tienen escucha.

Las voces disidentes dentro del chavismo que promueven el respeto a la constitución y hacen observaciones a la política gubernamental, son  sometidas a la descalificación y, en algunos casos, a la persecución política.

Hoy, en esta batalla desigual por la democracia y la libertad,  quienes detentan el poder y el usufructo de una riqueza mal habida no están dispuesto a dejar sus privilegios.

Hoy habría que preguntarse si, como dice Evans Ellis, el problema  “En Venezuela  no es cuestión de política o de relaciones internacionales, sino un golpe del crimen organizado  de gran escala: unos criminales han tomado el control del Estado  y asaltado la tesorería”.

La crisis nacional se ha agudizado luego del abierto  desconocimiento del orden constitucional denunciado por la Fiscalía General de la República.

La propuesta de una Asamblea Constituyente Comunal desconoce que la soberanía reside en el pueblo (Art.5 CRBV) y como lo afirmara la Conferencia Episcopal,   “es innecesaria,  resulta peligrosa para la democracia venezolana, para el desarrollo humano e integral y para la paz social”

El número de personas asesinadas por el Gobierno/Estado/paramilitares se incrementa cada día, pero también la disposición de los ciudadanos a restablecer el orden democrático, haciendo suyo el artículo 333 constitucional.

Como expresara el Consejo Evangélico Venezolano“…Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. Aspirando que prive la buena voluntad para que se escuchen las demandas de todo el pueblo venezolano y consigamos la paz que se ha extraviado…”

Una salida en el marco constitucional solo será factible si se conjugan la presión pacífica de la calle, la lucha de los trabajadores por los derechos sociales, la irreductible posición de las instituciones de la sociedad civil en defensa de la constitución y la presión internacional.

Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de las personas asesinadas.  Ratificamos nuestro compromiso  con los estudiantes y el pueblo venezolano en su lucha por la libertad. En la calle seguiremos porque  nuestros jóvenes y el futuro del país nos lo demandan.

No es una guerra civil pues más del 80% de los venezolanos rechaza este régimen. Y no puede serla, pues solo una parte ejerce el monopolio de la violencia.

Es sí una confrontación asimétrica donde los instrumentos de lucha de la sociedad civil son las manifestaciones, los comunicados institucionales, las decisiones de la Asamblea Nacional, las declaraciones de los peloteros, futbolistas y artistas nacionales e internacionales contra la opresión y la violencia. La posición del Secretario General de la OEA y de la Unión Europea.

Asimetría donde el poder electoral  es instrumento fundamental en el desconocimiento del ejercicio del voto.  Como lo afirmara  Mario Villegas,  son Tibisay Lucena, Sandra Oblitas, Tania D’Amelio y Socorro Hernández  las primerísimas y más grandes responsables de la grave tragedia que estamos viviendo en las calles venezolanas. Son ellas, “quienes, teniendo la responsabilidad constitucional de convocar, organizar y ejecutar los procesos electorales en el país, han incumplido sus obligaciones y bloqueado la salida a la crisis por la que atraviesa la república en esta sangrienta, dolorosa y fatídica hora nacional”.

En esta lucha desigual nos conmueven el video de Madonna dedicado a Venezuela y la respuesta de Rubén Blades a Nicolás Maduro:

“Pablo Pueblo jamás reprimiría a su gente, no dividiría a su pueblo; administraría lo poco que tiene con responsabilidad, no le robaría el futuro a su propia gente, desconociendo el mandato de su Constitución.

Usted no es de izquierda y de hecho sus acciones le han hecho mucho daño al concepto de la izquierda. La ha despojado de su nobleza ideológica y la ha convertido en una parodia, un circo de bufonadas, un horrendo ejemplo de cómo no se debe hablar y mucho menos gobernar“.

Más temprano que tarde saldremos de esta oscurana y en cada lugar donde fueron asesinados los luchadores por la libertad dejaremos constancia de su presencia porque como dijo Alí Primera: “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.”

“Vamos pu pal carajo, que para amanecer, no hacen falta gallinas, sino cantar de gallo".


NO ES TIEMPO DE RECULAR  NI DE VIVIR DE LEYENDAS


ASAMBLEA GENERAL DE PROFESORES  Martes 23 de mayo a las 9:00 de la mañana, en el Auditorio Ingeniería UCV

 

DEFENDAMOS LA CONSTITUCIÓN

QUE  EL PUEBLO DECIDA

 

 

 

 

 


APUCV-IPP Sede Principal: Los Chaguaramos, AV. Los Estadios, Edificio Casa del Profesor
Telfs. 662-6651 / 662-6656 Horario: Lunes a Viernes, de 8:00 am a 12:30 pm y de 1:30 pm a 4:00 pm

Copyright © 2011 por APUCV-IPP, Derechos Reservados
webmaster@apucvipp.edu.ve